Manual de edición. Guía para estos tiempos revueltos

 

Presentamos Manual de edición. Guía para estos tiempos revueltos, coeditado entre El Cerlalc y la editorial La marca editora. Esta nueva edición hace parte de la Colección Bibliodiversidad de esta casa editorial. Circulará solamente en Argentina y España.

 

El ISBN en Iberoamérica. Estado actual del sistema de registro y de las agencias de la región

 

Por: Diana Cifuentes Gómez  Yenny Chaverra

En la actualidad, el comercio mundial del libro se realiza en su mayoría mediante el uso del sistema ISBN (International Standard Book Number)[1] por ser un método rápido y eficiente. Tener una publicación sin ISBN implica estar por fuera del ámbito comercial del libro, ya que los pedidos y la distribución se gestionan esencialmente a través de este sistema. En su forma de código de barras puede ser leído electrónicamente, y ha logrado integrarse exitosamente dentro del funcionamiento de las plataformas de comercio electrónico, además de ser compatible con nuevos desarrollos tecnológicos orientados al comercio.

A pesar de haber pasado más de cincuenta años desde su creación, se trata de un sistema totalmente vigente que optimiza el manejo del registro bibliográfico, ahorra tiempo y costes de personal, permite diferenciar distintos formatos y ediciones de un libro, facilita la compilación y puesta al día de los directorios de comercio del libro y de las bases de datos bibliográficas, permite hacer seguimiento a la información de ventas y recibir pagos por préstamos de libros en aquellos países en donde existe una remuneración por el préstamo en bibliotecas públicas.

En Iberoamérica, el primer país en tener una agencia nacional ISBN fue España en el año 1972, tan solo dos años después de creada la norma internacional ISO, la cual estableció los principios y procedimientos para la numeración internacional normalizada para el libro. Le siguieron México (1977), Brasil (1978), Argentina (1982) y Colombia (1983), todos países con un buen grado de desarrollo del sector editorial y con una necesidad inminente del uso de un sistema para el comercio de su producción bibliográfica.

Posteriormente al establecimiento de las primeras agencias, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe-CERLALC tuvo una responsabilidad importante en la expansión del sistema de gestión del ISBN en la región, con la realización de un fuerte trabajo de promoción del mismo. A partir de este ejercicio, países como Costa Rica, Venezuela, Ecuador y Portugal abrieron sus agencias en lo que restaba de los años ochenta y un último grupo –conformado por Uruguay, Cuba, Perú, Bolivia, Honduras, Panamá, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana– creó sus respectivas agencias a lo largo de los años noventa. La institución se convirtió durante estas dos décadas en facilitadora de la implementación del sistema en la región a través del suministro de información y mediante la asesoría prestada en común acuerdo con la Agencia Internacional del ISBN.

La principal motivación para promocionar la creación de agencias fue el reconocimiento de que el ISBN era un mecanismo importante para la promoción y circulación nacional e internacional del libro y, por lo tanto, un factor de desarrollo de la industria editorial en la región (Rojas L. 1986). En este proceso CERLALC ha sido un interlocutor permanente entre las Agencias Nacionales y la Agencia Internacional. Otros aportes de la institución han tenido que ver con el desarrollo de programas de mejoramiento de la calidad de las bases de datos producidas por las agencias, la producción de documentos y realización de presentaciones en encuentros internacionales para lograr una estandarización de la información producida a nivel regional y mejorar su calidad y el desarrollo de software especializado para la gestión del ISBN.

El estudio que estamos realizando en este momento tiene como objetivo hacer un diagnóstico del estado actual de las agencias ISBN de la región y proponer mecanismos para su desarrollo en términos de la prestación de más y mejores servicios, acordes a las necesidades del sector editorial, pero también, a los perfiles, infraestructura y capacidad instalada de las agencias. También busca identificar cómo se pude brindar una mejor coordinación desde el CERLALC en términos de asistencia técnica y gestión interinstitucional con el sector privado y los gobiernos de Iberoamérica.

Comprende también la indagación de fuentes secundarias que brinde un panorama del estado actual de desarrollo de identificadores únicos tanto comerciales como bibliográficos que se están utilizando en diversos sectores (música, audiovisual), así como la identificación de objetos digitales en entornos digitales, como referencia de las nuevas perspectivas y retos del sector editorial. Igualmente, se realizará un ejercicio de benchmarking para evaluar los servicios que actualmente prestan otras agencias ISBN alrededor del mundo y su aplicabilidad al contexto iberoamericano.

Hoy la estructura operativa y financiera de las agencias iberoamericanas es bastante variada: mientras que en algunos países la asignación del identificador tiene costo, en otros es otorgado de manera gratuita. Está el caso de agencias que cuentan con sistemas digitales, en línea y automatizados desde la solicitud, pago y asignación, y otras que de acuerdo a su sector y por ciertas limitaciones de infraestructura tecnológica prestan el servicio con una asistencia más directa al usuario (atención telefónica, vía correo electrónico, de forma presencial). Algunas agencias son financiadas por el gobierno y otras por los gremios editoriales, unas cuentan con una planta de personal de dos empleados y otras llegan a tener hasta quince colaboradores en su equipo.

La cantidad de registros ISBN anuales asignados por las agencias varía entre los 200 que ha asignado la Agencia Nicaragüense del ISBN en los últimos 3 años, a los 85.973 títulos registrados en España en 2016, lo cual es un reflejo tanto del tamaño de sus sectores editoriales como de sus condiciones estructurales y operativas. De manera que un reto importante tanto para las Agencias como para el CERLALC es alinearse alrededor de unos intereses comunes –entendiendo la variedad, capacidades y alcance de las agencias– que permitan adelantar un trabajo conjunto para la generación de una mayor integración, que tenga como resultado una nivelación de las condiciones básicas de prestación del servicio, la transferencia permanente de capacidades tecnológicas y organizacionales, y la creación de proyectos conjuntos que generen beneficios para las agencias y redunden en la facilitación de la circulación del libro en la región y den respuesta a los nuevos retos de la industria editorial en la era digital.

[1] Un ISBN es un código normalizado internacional para libros (International Standard Book Number) que contiene 13 dígitos que corresponden a cinco elementos separados entre sí por un espacio o un guión: un prefijo que señala que el objeto identificado es un libro; un segundo elemento que identifica el país, región geográfica o área lingüística; un tercer elemento titular que corresponde al editor o sello editorial; un cuarto elemento de publicación que caracteriza la edición y el formato del título, y por último, un dígito de control que valida matemáticamente el resto del número (Agencia Internacional ISBN 2014).

 

Referencias

Agencia Internacional ISBN. Agencia Internacional ISBN ¿Qué es un ISBN? 2014. https://www.isbn-international.org/es/content/%C2%BFqu%C3%A9-es-un-isbn (último acceso: 23 de septiembre de 2017).

Agencia Internacional ISBN. Noticias. Septiembre 2015. https://www.isbn-international.org/es/content/standard-book-numbering-turns-50 (último acceso 3 de agosto de 2017).

Rojas L., Octavio G. El sistema ISBN en América Latina y el Caribe. Informe, Bogotá: CERLALC, 1986.

Atención editores de Colombia, Brasil, Argentina, Portugal y España

 

CERLALC está adelantando una investigación para desarrollar un “Diagnóstico sobre el sistema ISBN en las agencias nacionales de Iberoamérica y recomendaciones sobre la adopción de nuevos servicios”. Necesitamos del apoyo de los editores para reunir el mayor número de encuestas posibles para obtener información valiosa que enriquezca esta investigación en beneficios de todos los usuarios de las agencias ISBN. Recuerda ingresar al link antes del 29 de septiembre y enviarnos la encuesta diligenciada. https://goo.gl/3eRpVx

III Festival Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil

 

Evento alrededor de la lectura y los libros para niños y jóvenes, en el que se realizarán talleres, paneles, presentaciones y diversas actividades alrededor de temas como la narrativa transmedia, experiencias de éxito en el fomento de la lectura con niños y jóvenes y lectura inclusiva.

CERLALC convoca al sector de las bibliotecas públicas de Iberoamérica para discutir sobre los retos y oportunidades que enfrenta hoy

 

 Bogotá, 14 de septiembre de 2017

Con el lema “Juntos creamos el futuro”, los presidentes de las asociaciones de bibliotecarios de América Latina y el Caribe se reunieron en Argentina para participar en la discusión  IFLA Global Vision, iniciativa de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) en el marco de la cual se realizarán talleres y reuniones en diferentes regiones del mundo para analizar el futuro de las bibliotecas públicas y concertar una visión conjunta sobre cómo enfrentar sus desafíos.

La IFLA invita a bibliotecarios de todas las regiones del mundo a reunirse, de forma virtual o presencial,  para discutir acerca de estos temas. Asimismo, a través de la página web de Global Vision, los bibliotecarios podrán votar y contribuir, de esa manera, a identificar los objetivos y prioridades de un sector bibliotecario unido. Las votaciones estarán abiertas hasta el 30 de septiembre.

A propósito de esta iniciativa, CERLALC convocó a los responsables de las bibliotecas públicas de sus países miembros a una reunión virtual el próximo martes 19 de septiembre, para discutir sobre las acciones prioritarias del sector bibliotecario en la región.

Adicionalmente, se realizó hoy la primera reunión virtual con los participantes de INELI Iberoamérica, programa de formación en liderazgo e innovación para bibliotecarios públicos iberoamericanos que el CERLALC ha implementado desde 2015.

Los resultados de estas dos reuniones serán enviados a la IFLA y se sumarán a los reportes de las otras discusiones que se están realizando alrededor del mundo. A partir de estos informes, la IFLA elaborará el reporte final de Global Vision, que será publicado a comienzos de 2018.

 

 

 

Convocatoria abierta para participar del Mercado de Industrias Creativas de Argentina

 

¿Qué es? Es el principal Mercado de Industrias Creativas de Argentina. Se llevará a cabo el 6, 7 y 8 de octubre en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Quiénes pueden participar? Artistas, gestores, emprendedores incipientes, productores de pequeños y medianas empresas, empresas culturales, productores, asociaciones y cámaras en condiciones de vender al exterior sus producciones, que pertenezcan a alguno de los 6 sectores de las industrias creativas: audiovisual, videojuegos, diseño, artes escénicas, música o artes visuales. Pertenecientes a la República Argentina.

¿En qué consiste? El evento contará con rondas de negocios y vinculación para emprendedores y productores culturales, muestras en vivo, showcases de música y artes escénicas, acompañados por otras instancias de formación y reflexión, capacitaciones, charlas, conferencias, laboratorios y espacios de intercambio de ideas.

¿Cómo hago para participar? Las inscripciones a las rondas de negocios y showcases se realizarán exclusivamente a través del sitio de MICA.

¿Hasta cuándo tengo tiempo para inscribirme? La inscripción para las rondas de negocios estará abierta hasta el 18 de septiembre y para participar en las muestras en vivo de música y artes escénicas hasta el 4 de agosto.

200 millones de dólares para la primera infancia en Argentina

 

El Banco Interamericano de Desarrollo, BID,  aprobó la inversión de 200 millones de dólares en la primera infancia argentina. El proyecto, además de contar con la inversión inicial que estará destinada a la cobertura de la educación temprana de niños de 0 a 5 años en situación de vulnerabilidad, contará con 26 millones de dólares de aporte local que pretenden cubrir, prioritariamente, las provincias del Nororiente y Noroccidente argentino.

El proyecto apunta a garantizar servicios públicos dirigidos a la promoción del desarrollo de las habilidades físicas, de lenguaje y comunicación, cognitivas y socioemocionales de niños de 0 a 5 años. Con ese objetivo, la operación está estructurada en dos componentes.

El primer componente consistirá en el fortalecimiento de intervenciones no escolarizadas de promoción del desarrollo infantil, que tienen como destinatarios a niños de 45 días a 4 años de edad. De esta forma se pretende incrementar el acceso a espacios de primera infancia que cumplan con estándares de calidad. Además, se desarrollarán herramientas para incrementar la efectividad de las intervenciones, mejorando las prácticas de crianza en las 200 localidades con mayores necesidades básicas insatisfechas del país.

El segundo componente financiará la expansión de infraestructura educativa, así como el fortalecimiento de la gestión escolar y la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Entre las actividades principales se incluye: la construcción y ampliación de 98 jardines de infancia; la adquisición de equipamiento pedagógico; la implementación de dispositivos de formación en planeamiento y gestión a los equipos técnicos, supervisores, directores y docentes; la introducción de modelos pedagógicos innovadores en educación inicial y la implementación de una evaluación de la calidad de los ambientes de aprendizaje en los jardines.

Este proyecto se enmarca en la necesidad de cerrar las brechas de desarrollo en las dos regiones de mayor prevalencia de pobreza en Argentina. Se estima que 15% de los niños de entre 3 y 5 años del país no alcanzan el nivel de desarrollo esperado para su edad, siendo más pronunciado para los niños de hogares de menor nivel socioeconómico. En ese sentido, el proyecto ha sido preparado de manera simultánea y conjunta con el Ministerio de Educación y Deportes y el Ministerio de Desarrollo Social de la República Argentina.

Se inicia la 27º Feria del Libro Infantil y Juvenil de la República Argentina

 

Hasta el 30 de julio estará abierta la 27º Feria del Libro Infantil y Juvenil de la República Argentina. Tendrá entrada gratuita en sus tres sedes: el Centro Cultural Kirchner y  Tecnópolis, en Buenos Aires, y el Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, en la ciudad de La Plata. El evento funciona como vitrina de la literatura infantil y también ofrece talleres de narración, música, artes plásticas y teatro.

Organizada por la Fundación El Libro como un aporte para la formación cultural y educativa de niños y jóvenes, la feria promete incentivar la relación temprana de los niños con los libros en un ambiente de alegría y entretenimiento.

Entre la variada programación, la Asociación de Dibujantes de Argentina, ADA, organiza una muestra que reúne a un centenar de ilustradores locales. En la exposición se fusionan técnicas, lenguajes y visiones que aportan una visión única y llena de color. El ADA también invita a talleres como Libro álbum para chicos, Retratos vivos y Estampas sobre papel, coordinados por Cristina Fiorelli.

“Es un evento pluricultural porque no pierde al libro como centro, pero también tiene talleres de ciencia, artes plásticas, teatro, narración y cine”, explicó  Oche Califa, director de la Fundación del Libro.

En el acto inaugural participaron el titular del sistema federal de medios y contenidos públicos, Hernán Lombardi; el presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher, y la presidenta del Comité Organizador del evento, Betina Cositorto.

De esta manera, cuando faltan dos días para que comience el receso escolar de invierno en Argentina, este evento ofrecerá una variada programación para los niños, los jóvenes y sus familias alrededor de la los libros infantiles, la narración de historias y el arte.

Libros y lecturas indígenas III: Libros cartoneros en lenguas indígenas

 

por: Edgardo Civallero

El movimiento sociocultural conocido como “editoriales cartoneras” nació con la aparición de la primera de estas editoriales, la ya célebre Eloísa Cartonera, en Buenos Aires en 2003. Aprovechando saberes y técnicas (sobre todo de encuadernación artesanal) puestos en práctica desde hacía décadas en toda América Latina, las editoriales cartoneras ―grupos de personas generalmente autoconvocadas― comenzaron a producir y a distribuir pequeñas tiradas de libros hechos a mano, comercializándolos a precios bajos en círculos limitados. En el proceso de creación se involucraron distintos actores, entre los que podían encontrarse determinados colectivos excluidos o en riesgo de exclusión socioeconómica. Originalmente, uno de los objetivos centrales de la propuesta era superar los estrictos límites del mercado editorial y hacer llegar la lectura ―en especial, aquellos contenidos difícilmente publicables desde una perspectiva meramente comercial― allí donde fuera más necesaria.

En la actualidad, las editoriales cartoneras latinoamericanas se cuentan por docenas, cada una con actividades y publicaciones que responden a un amplio (y a veces disímil) abanico de necesidades, intereses y perspectivas. A pesar de compartir denominación y técnicas de trabajo, las cartoneras no siempre comparten principios: alguna de ellas no han hecho más que aprovecharse de la idea y cooptarla, convirtiéndose en una compañía tradicional.

cartonera 1

Los libros cartoneros son productos relativamente sencillos en cuanto a estructura y producción. Sus páginas se imprimen o fotocopian (o incluso se escriben a mano) y luego se cosen o grapan. La “tripa” resultante se encuaderna entre dos tapas de cartón, que se realizan recuperando cajas de la basura (obtenidas de la calle directamente o a través de recolectores o “cartoneros”), limpiándolas y cortándolas a la medida. Las cubiertas y algunas secciones del interior del volumen se componen, ilustran y pintan a mano, combinando distintas técnicas artísticas (acuarela, gouache, témpera, entintado, collage, stencil, etiquetado, esgrafiado, grabado); los resultados son muy variables, y van desde tapas de cartón “en crudo” hasta pequeñas obras de arte. En la portada se coloca la información esencial: título, autor, editorial, fecha y, generalmente, alguna mención a los derechos y condiciones de distribución y uso. Los ejemplares suelen ser distintos entre sí, lo cual ha llevado a que algunos compradores los consideren “piezas únicas” y los traten como tales, convirtiéndolos en un bien de consumo elitista, para coleccionistas.

Tras revisar sus tres lustros de historia, varios analistas han señalado las muchas posibilidades ―potenciales y reales― del libro cartonero como herramienta de transformación: una herramienta libre, abierta y de base, capaz de provocar un cambio real y necesario. Pues el libro cartonero puede ser producido, mantenido y gestionado por sus propios impulsores, puede transmitirse y replicarse a costos relativamente bajos y de forma más o menos sencilla, y puede poner verdaderamente en entredicho y en jaque a algunas de las estructuras impuestas por el mercado o la cultura dominante.

En el marco de una sociedad que se mueve a ritmo de estadísticas y sondeos y en donde el credo capitalista preconiza que no se haga nada que no sea rentable y genere beneficios económicos, la elaboración de libros cartoneros llama la atención e invita a aminorar el paso y a detener, aunque solo sea un instante, la mirada. Pero el interés que provoca no proviene solo, ni fundamentalmente, de su intento de desacralizar el libro y arrancarlo de las manos del mercado, las compañías multinacionales, los autores e ilustradores “consagrados” y las políticas de copyright: eso lo llevan haciendo muchísimas editoriales independientes y “alternativas” desde hace décadas (a veces mucho más exitosamente, por cierto). Tampoco tiene demasiado de asombroso el hecho de que se reutilicen desechos de forma imaginativa ―e incluso artística― o se intenten “popularizar” y “democratizar” ciertas producciones y expresiones culturales: también es algo en lo que muchos colectivos llevan tiempo trabajando, con resultados verdaderamente notables. El trabajo cartonero resulta llamativo porque suma a todo lo anterior el simple y desinteresado do-it-yourself: salvo excepciones, los libros son obra de gente con perfiles muy dispares, que dedica su tiempo y sus ganas a hacer algo creativo con sus propias manos y los escasos elementos disponibles, de forma horizontal, cooperativa y comunitaria, sin ninguna intención a priori de obtener un beneficio económico a cambio y, generalmente, con algún tipo de motivación que va más allá de lo estético y se acerca a lo social (o viceversa).

En América Latinacartoneros 4, la creación sistemática y planificada de libros cartoneros dentro del sistema escolar, sobre todo en escuelas ubicadas en barriadas periurbanas y áreas rurales, podría complementar los materiales didácticos (p. ej. de aprendizaje y práctica de la lectoescritura) utilizados en las aulas, generalmente escasos y costosos. La misma acción puede desarrollarse dentro de redes de bibliotecas públicas, populares y rurales, siempre necesitadas de nuevos materiales con los que renovar, enriquecer o incluso crear sus colecciones. Por su parte, muchas sociedades originarias y minorías étnicas o lingüísticas podrían beneficiarse enormemente de este tipo de proyectos, dado que sus materiales escritos son escasamente publicados y, cuando lo son, suelen ser gestionados por actores externos como meros documentos de interés antropológico.

En comunidades indígenas, ya sean urbanas o rurales, los libros cartoneros podrían convertirse en una herramienta extremadamente útil. Podrían emplearse para apoyar la alfabetización en distintas lenguas originarias, produciendo materiales básicos de lectoescritura escolares o bibliotecarios (selecciones de narraciones, abecedarios y silabarios, prácticas de lectura, gramáticas). Por otro lado, resultarían adecuados como soportes sobre los que recuperar y con los que difundir fragmentos concretos de su cultura (p. ej. su tradición oral). Los dos puntos anteriores podrían combinarse: las recolecciones de tradición oral pueden plasmarse sobre libros cartoneros que se empleen en clase como material didáctico. Finalmente, las sociedades originarias pueden utilizarlos para darle visibilidad tanto a su situación actual como a sus modernos exponentes literarios y culturales.

Hasta el momento, las experiencias de uso de libros cartoneros dentro de comunidades indígenas se han visto limitadas a algunos proyectos escolares puntuales en México (véase Olarte y Zacarías, 2014). Comparativamente, ha habido algunas más en el ámbito de la publicación de expresiones literarias aborígenes contemporáneas, en idiomas nativos o no, fuera de las comunidades.

Una de las primeras editoriales cartoneras en publicar libros en lenguas indígenas fue la argentina Ñasaindy Cartonera Editorial (“luz de luna”, en guaraní), ubicada en la provincia de Formosa y nacida en agosto de 2009. Ñasaindy publicó los trabajos del poeta Víctor Ramírez, del pueblo Qom del noreste de Argentina.

Cartonazo Editores, una propuesta de los alumnos de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aparecida en Lima (Perú) en 2013, ha realizado talleres de elaboración de libros cartoneros como “Yoshin Koshki” en la comunidad de Cantagallo, en la propia Lima. Allí residen numerosísimos migrantes del pueblo Shipibo-Conibo, desplazados desde sus territorios originarios en las áreas selváticas del oriente del país.

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Un proyecto potencialmente interesante es el de Qinti Qartunira, una cartonera vinculada al pueblo Kichwa-Lamista del departamento de San Martín, en la Alta Amazonia peruana, cuyo nombre se traduce como “Cartonera Colibrí”. Fue creada en 2011, con el apoyo de Sarita Cartonera (una de las primeras y más influyentes editoras cartoneras peruanas) y del Consejo Étnico de Jóvenes Kichwa de la Amazonía (CEJOKAM), y tiene una de sus sedes en la comunidad de Kawana Ampi Urku Las Palmeras. Los libros se hacen con tapas de cartón que no se decoran directamente, sino que se cubren con lona o con tejido de algodón que luego se pinta o se borda con semillas. Se trata de una propuesta en la que participan muchos observadores externos (especialmente antropólogos extranjeros) y que, de momento, solo ha publicado textos sobre la lengua quechua.

En Venezuela, Dirtsa Cartonera, fundada en Maracay en 2014, incluye en sus fondos una colección de poesía indígena. Y en México, el trabajo de Iguanazul Cartonera recoge textos producidos por autores nativos y los publica en los idiomas originarios de aquel país y en castellano.

La propuesta de creación, utilización y aprovechamiento de libros cartoneros en ámbitos indígenas no implica que se desestime la producción de libros y otros materiales en lenguas aborígenes por parte de editoriales del mainstream y de instancias oficiales (p. ej. gubernamentales). Deben continuarse los reclamos para que se normalice la elaboración, publicación y distribución de documentos educativos, artísticos o de ocio, que recojan las culturas nativas latinoamericanas, especialmente a través de sus propios códigos lingüísticos.

De más está decir que los libros cartoneros no son una solución definitiva para los numerosos problemas a los que se enfrentan las sociedades originarias latinoamericanas en el ámbito educativo, sociocultural e identitario. Aún así, pueden considerarse como una propuesta que ayude a llenar vacíos y paliar ausencias temporalmente y, ya de paso, que permita a los usuarios/destinatarios de esos textos aprender a identificar sus necesidades, pensar soluciones posibles y factibles, enfrentarse a dificultades y barreras, imaginar formatos a través de los cuales recuperar, expresar y difundir sus culturas y sus lenguas dentro y fuera de sus sociedades, y conocer el proceso de diseño y producción de uno de esos formatos, el más habitual en la actualidad: el libro.

Lecturas

Civallero, Edgardo (2015). Libros cartoneros: olvidos y posibilidades. [En línea].

Olarte Tiburcio, Eleuterio; Zacarías Candelario, Juana (2014). Libro cartonero: una alternativa para la integración a la cultura escrita en lengua indígena. Correo del Maestro, 223, diciembre. [en línea].

 

 

Convocatoria de proyectos de promoción de lectura en bibliotecas populares de Argentina: “Por más jóvenes lectores”

 

Todavía se encuentra abierta la convocatoria para la presentación de proyectos de promoción de la lectura en bibliotecas populares de la República Argentina. Como parte de las acciones emprendidas por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares de Argentina, en el marco de su Plan Nacional de Lectura en Bibliotecas Populares, la presente convocatoria se propone fortalecer a estas organizaciones en su rol de promover la inclusión social y cultural de la población, ampliando las oportunidades de acceso al libro y la lectura y generando el interés por participar de todas las iniciativas que lleva adelante cada biblioteca.

Los proyectos podrán inscribirse en las siguientes categorías. Cada categoría integra distintas propuestas que pueden ser utilizadas como referencia para la orientación de los proyectos destinados a jóvenes:

1.Clubes de lectura

2. Campaña de socios para chicos de escuela.

3. Equipamiento: adquisición de lectores digitales y libros electrónicos.

4. Actividades de Promoción: talleres de fotografía, de teatro, de música (hip hop, murga, otros) de graffiti, stencils, historietas, de serigrafía, de aprendizaje de lenguas y cosmovisión de pueblos originarios. Festivales de Música y Arte. Concursos.

5. Ciclo de Cine y Literatura.

6. Armado de espacio joven de cómic y novela gráfica.

Fecha límite para la presentación: 19 de mayo de 2017

Requisitos de Situación Institucional que deberán cumplimentar las Bibliotecas Populares aspirantes:
– Haber acreditado la vigencia de la Personería Jurídica.
– Haber tramitado el Alta de Beneficiario.
– Tener sus rendiciones de cuentas al día.

Requisitos de Presentación del Proyecto: Se deberá completar el formulario adjunto, consignando toda la información solicitada y agregar todos los presupuestos correspondientes.

Aclaración: Aquellas experiencias de articulación o trabajo en red entre dos o más Bibliotecas Populares podrán presentar de manera conjunta el Proyecto, explicitando en la carátula los datos de todas las instituciones participantes (Nombre, Nº de Registro CONABIP, Localidad y Provincia) y detallando los datos de la Biblioteca Popular cabecera.

RECORDAR que “Ninguna institución subvencionada por el Estado, podrá destinar más del CINCUENTA POR CIENTO (50 %) de la suma que perciba por tal concepto, a la atención de sueldos, viáticos o imputaciones equivalentes.” (Art. 8º, Ley Complementaria Permanente de Ejecución del Presupuesto Nacional – 11.672, t.o.1943).

IMPORTANTE: Todos los recursos solicitados deben guardar estricta concordancia con los objetivos y actividades desarrolladas en el proyecto.

Plazo, lugar y modo de presentación: Los proyectos deberán ser remitidos con una copia impresa a Ayacucho 1578, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (código postal 1112) antes del 29 de mayo de 2017, tomándose como válidos las que tengan matasellos del correo hasta esa fecha inclusive.

Evaluación de los Proyectos: La Evaluación estará a cargo de las distintas Unidades de CONABIP (Unidad de Promoción del Libro y la Lectura, Unidad Técnica, Unidad Legal, Unidad Administrativa). La misma tomará en cuenta los requisitos de situación institucional, la presentación del proyecto, el orden de llegada y los antecedentes de la biblioteca vinculados a la presentación de proyectos anteriores.

Se publicarán los resultados de la evaluación por correo electrónico y a través de la página web www.conabip.gob.ar. Y se notificará a través de correo postal a todas las Bibliotecas Populares que presentaron proyecto. La notificación se producirá en el transcurso del mes de octubre de 2017.

Se anexa a la presente el formulario modelo para la presentación de los proyectos.

Consultas: plandelectura@conabip.gob.ar