Brasil avanza en la aprobación de Proyecto de Ley que instituye Política Nacional de Lectura y Escritura

 

El Proyecto de Ley que busca instituir la Política Nacional de Lectura y Escritura o Ley Castilho, nombrado así por Jose Castilho, uno de sus principales proponentes e impulsores, avanzó un paso más.  La Cámara de Diputados de Brasil aprobó el informe, presentado por el diputado Waldenor Pereira, que recomendaba la aprobación del Proyecto de Ley. Ahora el Proyecto deberá ser analizado por la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara y, si se aprueba allí, seguirá para sanción presidencial.

José Castilho Marques Neto propuso el proyecto en el 2016, mientras se desempeñaba como Secretario Ejecutivo del Plan Nacional del Libro y la Lectura. José, además de experto en Planes Nacionales, es asesor externo del Cerlalc y colaborador permanente del blog sobre temas del libro y la lectura. Clic aquí para ver leer su última entrada de blog El futuro de las bibliotecas.

La Ley Castilho incluye “estrategias que deben contribuir a la universalización del derecho al acceso al libro, a la lectura, a la escritura, a la literatura y a las bibliotecas”. Entre los objetivos de la ley están fortalecer el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas y promover el desarrollo educativo, cultural y social del país desde la lectura, el conocimiento y la tecnología. 

Más información: http://www.publishnews.com.br/materias/2017/10/05/pl-7.752/17-a-um-passo-de-virar-lei-castilho?utm_source=PublishNews&utm_campaign=d4579608fa-EMAIL_CAMPAIGN_2017_10_05&utm_medium=email&utm_term=0_598a87e1b7-d4579608fa-51829657

El futuro de las bibliotecas

 

Por: José Castilho Marques Neto

¿Cuál es el futuro de las bibliotecas? Esa pregunta está siempre presente en las conferencias que hago en la región iberoamericana. Y tiene razón de ser en este mundo en el que la era de la información virtual se está mostrando como la era de la individualidad y de la búsqueda solitaria. Después de todo, ¿cuál es el sentido de la biblioteca en un futuro cuya búsqueda por la información se obtiene en la palma de la mano? Pero, ¿sería solamente la búsqueda de la información el sentido de una biblioteca?

Mi biblioteca personal almacena, además de los libros, algo que considero esencial para la existencia: mis cantantes, orquestas, instrumentistas, música de todas partes, de todos los géneros, que son una especie de alimento que amo y preservo desde que tengo memoria. Allá están varios medios que acompañaron mi vida: DVD, CD, LD, casetes, LP (long play o vinilos) e incluso algunos discos 33 R.P.M. heredados de mis padres, ¡y que esperan pacientemente mi soñada compra de un gramófono! Fue justamente al reponer, después de una limpieza, todo ese valioso material en la repisa, que empecé a hacer conexiones con lo que pretendía escribir en este artículo.

Tengo vinilos de la década de 1960 y cuando los uso siempre vuelven memorias de cómo llegué a ellos. Viví hasta 1971 en una pequeña ciudad al interior de São Paulo que, como millares de otras del Brasil y de América Latina, tenía poca información de lo que sucedía en los campos artístico y cultural, a no ser aquella vehiculada por las ondas de radio, de la incipiente televisión y por la prensa, en aquella época censurada por la dictadura militar vigente en el Brasil de aquel periodo. Uno de los vinilos que más me gusta es el de Ella Fitzgerald, que despertó mi gusto por el jazz en 1969, cuando lo compré. También limpié mi primer gran vinilo de Elis Regina y lo devolví a la repisa, así como un vinilo que reúne en audio pasajes de la mejor poesía y prosa de Fernando Pessoa, y que me trajo luz y pasión por la literatura portuguesa en aquella adolescencia sin muchos horizontes visibles.

Todas estas joyas musicales y literarias se me presentaron en una increíble y pequeña biblioteca que reunían adolescentes como yo y otros mayores, ya universitarios, en São Paulo u otros centros, pero que se sentían con el deber de frecuentar y contribuir con la colección de una biblioteca en la ciudad en donde nacieron.

Sí, pertenecí a ese grupo y tengo mucho orgullo de eso. El grupo de soñadores que tenía amor por las bibliotecas en aquella pequeña comunidad, reuniendo estudiantes, profesores locales, trabajadores de varias profesiones, amas de casa, pensionados, gente que le gustaba leer y conversar. Allá nos juntábamos, llevábamos libros recaudados, donados, comprados, que poco a poco llenaron algunas repisas y conformaron nuestras primeras lecturas más críticas. Era lo que hoy conocemos como biblioteca comunitaria o popular, con aquella ligereza y alegría que generalmente caracteriza esos espacios de compartimiento espontáneo.

En este espacio fue la primera vez que me hablaron de jazz y también de Ella Fitzgerald, así como oí por primera vez a Elis Regina y a Violeta Parra. Sí, también había música en la biblioteca, que no era silenciosa y austera, en donde las personas no pueden conversar e intercambiar ideas. Al contrario, se hablaba, y mucho, se sonreía y se reía tanto cuanto se podía. Y también se cantaba, ¡porque de esa biblioteca surgió un coro! Nos volvimos cantantes, empezamos a apreciar a Bach, Beethoven y otros compositores clásicos que parecían tan distantes en las clases de música en la escuela pública que frecuentábamos. En el coro, la conductora Maria José Marotti nos presentó cierta vez la cantata Carmina Burana, de Carl Orff, y rápidamente nos remitimos a los libros que narraban la literatura y la vida en la Edad Media y de los tales monjes goliardos. La música nos llevaba a los libros, que nos remitían a otras artes, a la literatura, al cine, al teatro, al patrimonio, entre tantas otras riquezas del universo humano. La pequeña biblioteca comunitaria nos unía, nos envolvía, y nos animaba a descubrir. No era magia, era la propia esencia de lo que debería ser una biblioteca.

Toda esa historia personal puede parecer distante y anacrónica en los tiempos de la información inmediata, del compartimiento virtual, de las redes sociales y de la formación a distancia. Es aún más distante si pensamos que casi todo lo que yo y mis amigos de aquel final de los años sesenta hacíamos para informarnos se puede hacer hoy en casa, en nuestros celulares o en un café internet, sin necesidad de nada ni de nadie, a no ser de una conexión a Internet.

En un contexto como ese, de semejante independencia en cuanto a la información, ¿cómo quedará el lugar de la biblioteca, aquella a la que Mário de Andrade, en torno de los años 1935 ya identificaba como “centros de información y cultura”? ¿Habrá un futuro para las bibliotecas?

Lo que constato en casi cuarenta años dedicados al libro y a la lectura, como profesional e investigador, y principalmente al revisar mis últimos años coordinando la construcción del Plan Nacional del Libro y Lectura del Brasil (PNLL), es la existencia de una región iberoamericana que tiene millares de iniciativas que reproducen mi experiencia juvenil comunitaria. No idéntica, al fin y al cabo, pues ya pasaron casi cincuenta años, pero con el mismo espíritu, la misma misión voluntaria, que es el resultado de la voluntad ciudadana de ayudarse o ayudar al otro a superarse. Las tecnologías aún no sustituyeron el deseo de compartir y éste se realiza plenamente en el contacto real entre humanos, en el intercambio de impresiones y conocimientos, en el intercambio entre seres que piensan y sienten.

A pesar de todo, florecen iniciativas que pasan por el sector público y van a la sociedad en todos sus estamentos, de la casa grande a las favelas, de las iglesias a las zonas desacralizadas de las ciudades, de las escuelas a las comunidades de ayuda mutua para alcanzar las primeras letras o cultivar las adquiridas precariamente. Millares de acciones se afirman con enorme sacrificio y esfuerzo. Bibliotecas públicas modernizadas, interactivas con los nuevos medios virtuales, conviven con bibliotecas comunitarias, núcleos de lectura tradicional, recitales de poesía y cuento, expresiones locales de las calles y de las artes, principalmente de aquellas artes literarias y musicales innovadoras que brotan fuertemente y con excelentes frutos en las periferias de las ciudades.

Por lo tanto, en esos espacios tercos y en constante florecimiento hay algo que va más allá del aislamiento virtual y de la autosatisfacción de las comunicaciones compartidas por Internet, en las cuales lo individual se sobrepone a lo colectivo y el compartir no es suficiente, al punto de acompañar o, principalmente, desarrollar la sensibilidad del contacto verdaderamente humano.

El futuro de las bibliotecas para mi es algo tan incierto como la capacidad que tendrán hoy de incorporar este mundo que, por un lado, favorece el acceso individual a la información y, por el otro, se puede transformar positivamente con la reacción de la sociedad, que colectiviza aquello que le es dado para ser manipulado aisladamente. Persiste, y de forma exponencial por la textualidad virtual contemporánea, ampliamente difundida, el deseo rigurosamente humano de compartir. ¿La biblioteca sabrá usar con eficacia ese reto que se le presenta?

Académicos y profesionales con experiencia en la biblioteconomía presentan propuestas que pueden estructurar nuevos rumbos para los servicios bibliotecarios. Son muchas las propuestas objetivas y las experiencias para hacer que la biblioteca sea un lugar del presente y del futuro.

Programas ya implantados, como los de accesibilidades, de fomentos permanentes a la lectura, de formación de mediadores, de bibliotecas multifuncionales como las Bibliotecas Parques de Colombia, que fomentan la lectura y educación junto con la promoción social, cívica y económica de los ciudadanos, florecen sin parar en nuestra región.

Todo esto es fundamental e inspirador, porque el futuro de las bibliotecas estará necesariamente conectado a la misión que ellas designen a sí mismas en el mundo contemporáneo, aunque yo piense que, cualquiera que sea esta misión, para que tenga un lugar garantizado en el futuro, no podemos olvidar que antes que nada, el espacio de la biblioteca tiene origen no apenas en la preservación y en el poder emanado de esa custodia privilegiada, sino en la idea maestra de compartir saberes, sabores y placeres. Tal vez ese espacio llegue a ser aún mayor que el de hoy, tal vez ese espacio resista como un oasis en un mundo cada vez más individualizado, pero, o será un espacio para compartir entre seres humanos, ¡o no será una biblioteca!

São Paulo, 17 de septiembre de 2017.

La versión en portugués de este artículo se encuentra aquí

 

Foto tomada de la página web Pixabay

El ISBN en Iberoamérica. Estado actual del sistema de registro y de las agencias de la región

 

Por: Diana Cifuentes Gómez  Yenny Chaverra

En la actualidad, el comercio mundial del libro se realiza en su mayoría mediante el uso del sistema ISBN (International Standard Book Number)[1] por ser un método rápido y eficiente. Tener una publicación sin ISBN implica estar por fuera del ámbito comercial del libro, ya que los pedidos y la distribución se gestionan esencialmente a través de este sistema. En su forma de código de barras puede ser leído electrónicamente, y ha logrado integrarse exitosamente dentro del funcionamiento de las plataformas de comercio electrónico, además de ser compatible con nuevos desarrollos tecnológicos orientados al comercio.

A pesar de haber pasado más de cincuenta años desde su creación, se trata de un sistema totalmente vigente que optimiza el manejo del registro bibliográfico, ahorra tiempo y costes de personal, permite diferenciar distintos formatos y ediciones de un libro, facilita la compilación y puesta al día de los directorios de comercio del libro y de las bases de datos bibliográficas, permite hacer seguimiento a la información de ventas y recibir pagos por préstamos de libros en aquellos países en donde existe una remuneración por el préstamo en bibliotecas públicas.

En Iberoamérica, el primer país en tener una agencia nacional ISBN fue España en el año 1972, tan solo dos años después de creada la norma internacional ISO, la cual estableció los principios y procedimientos para la numeración internacional normalizada para el libro. Le siguieron México (1977), Brasil (1978), Argentina (1982) y Colombia (1983), todos países con un buen grado de desarrollo del sector editorial y con una necesidad inminente del uso de un sistema para el comercio de su producción bibliográfica.

Posteriormente al establecimiento de las primeras agencias, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe-CERLALC tuvo una responsabilidad importante en la expansión del sistema de gestión del ISBN en la región, con la realización de un fuerte trabajo de promoción del mismo. A partir de este ejercicio, países como Costa Rica, Venezuela, Ecuador y Portugal abrieron sus agencias en lo que restaba de los años ochenta y un último grupo –conformado por Uruguay, Cuba, Perú, Bolivia, Honduras, Panamá, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana– creó sus respectivas agencias a lo largo de los años noventa. La institución se convirtió durante estas dos décadas en facilitadora de la implementación del sistema en la región a través del suministro de información y mediante la asesoría prestada en común acuerdo con la Agencia Internacional del ISBN.

La principal motivación para promocionar la creación de agencias fue el reconocimiento de que el ISBN era un mecanismo importante para la promoción y circulación nacional e internacional del libro y, por lo tanto, un factor de desarrollo de la industria editorial en la región (Rojas L. 1986). En este proceso CERLALC ha sido un interlocutor permanente entre las Agencias Nacionales y la Agencia Internacional. Otros aportes de la institución han tenido que ver con el desarrollo de programas de mejoramiento de la calidad de las bases de datos producidas por las agencias, la producción de documentos y realización de presentaciones en encuentros internacionales para lograr una estandarización de la información producida a nivel regional y mejorar su calidad y el desarrollo de software especializado para la gestión del ISBN.

El estudio que estamos realizando en este momento tiene como objetivo hacer un diagnóstico del estado actual de las agencias ISBN de la región y proponer mecanismos para su desarrollo en términos de la prestación de más y mejores servicios, acordes a las necesidades del sector editorial, pero también, a los perfiles, infraestructura y capacidad instalada de las agencias. También busca identificar cómo se pude brindar una mejor coordinación desde el CERLALC en términos de asistencia técnica y gestión interinstitucional con el sector privado y los gobiernos de Iberoamérica.

Comprende también la indagación de fuentes secundarias que brinde un panorama del estado actual de desarrollo de identificadores únicos tanto comerciales como bibliográficos que se están utilizando en diversos sectores (música, audiovisual), así como la identificación de objetos digitales en entornos digitales, como referencia de las nuevas perspectivas y retos del sector editorial. Igualmente, se realizará un ejercicio de benchmarking para evaluar los servicios que actualmente prestan otras agencias ISBN alrededor del mundo y su aplicabilidad al contexto iberoamericano.

Hoy la estructura operativa y financiera de las agencias iberoamericanas es bastante variada: mientras que en algunos países la asignación del identificador tiene costo, en otros es otorgado de manera gratuita. Está el caso de agencias que cuentan con sistemas digitales, en línea y automatizados desde la solicitud, pago y asignación, y otras que de acuerdo a su sector y por ciertas limitaciones de infraestructura tecnológica prestan el servicio con una asistencia más directa al usuario (atención telefónica, vía correo electrónico, de forma presencial). Algunas agencias son financiadas por el gobierno y otras por los gremios editoriales, unas cuentan con una planta de personal de dos empleados y otras llegan a tener hasta quince colaboradores en su equipo.

La cantidad de registros ISBN anuales asignados por las agencias varía entre los 200 que ha asignado la Agencia Nicaragüense del ISBN en los últimos 3 años, a los 85.973 títulos registrados en España en 2016, lo cual es un reflejo tanto del tamaño de sus sectores editoriales como de sus condiciones estructurales y operativas. De manera que un reto importante tanto para las Agencias como para el CERLALC es alinearse alrededor de unos intereses comunes –entendiendo la variedad, capacidades y alcance de las agencias– que permitan adelantar un trabajo conjunto para la generación de una mayor integración, que tenga como resultado una nivelación de las condiciones básicas de prestación del servicio, la transferencia permanente de capacidades tecnológicas y organizacionales, y la creación de proyectos conjuntos que generen beneficios para las agencias y redunden en la facilitación de la circulación del libro en la región y den respuesta a los nuevos retos de la industria editorial en la era digital.

[1] Un ISBN es un código normalizado internacional para libros (International Standard Book Number) que contiene 13 dígitos que corresponden a cinco elementos separados entre sí por un espacio o un guión: un prefijo que señala que el objeto identificado es un libro; un segundo elemento que identifica el país, región geográfica o área lingüística; un tercer elemento titular que corresponde al editor o sello editorial; un cuarto elemento de publicación que caracteriza la edición y el formato del título, y por último, un dígito de control que valida matemáticamente el resto del número (Agencia Internacional ISBN 2014).

 

Referencias

Agencia Internacional ISBN. Agencia Internacional ISBN ¿Qué es un ISBN? 2014. https://www.isbn-international.org/es/content/%C2%BFqu%C3%A9-es-un-isbn (último acceso: 23 de septiembre de 2017).

Agencia Internacional ISBN. Noticias. Septiembre 2015. https://www.isbn-international.org/es/content/standard-book-numbering-turns-50 (último acceso 3 de agosto de 2017).

Rojas L., Octavio G. El sistema ISBN en América Latina y el Caribe. Informe, Bogotá: CERLALC, 1986.

Atención editores de Colombia, Brasil, Argentina, Portugal y España

 

CERLALC está adelantando una investigación para desarrollar un “Diagnóstico sobre el sistema ISBN en las agencias nacionales de Iberoamérica y recomendaciones sobre la adopción de nuevos servicios”. Necesitamos del apoyo de los editores para reunir el mayor número de encuestas posibles para obtener información valiosa que enriquezca esta investigación en beneficios de todos los usuarios de las agencias ISBN. Recuerda ingresar al link antes del 29 de septiembre y enviarnos la encuesta diligenciada. https://goo.gl/3eRpVx

IV Festival Itinerante de Lectura

 

Festival de promoción de lectura para niños y sus familias, menores con necesidades especiales y adultos mayores, que recorre plazas, parques, hospitales y diversos espacios públicos con actividades como caravanas poéticas, talleres con autores, lectura sensorial para personas con discapacidad visual y lectura afectiva para padres e hijos.

“Diálogos” el nuevo proyecto de la Biblioteca Nacional de Brasil

 

La Biblioteca Nacional de Brasil inaugura, el próximo  22 de junio, el proyecto “Diálogos” para debatir, todos los jueves, a las 18:30, en el auditorio Machado de Assis, temas de relevancia literaria y social.

La periodista Helena Celestino recibirá a escritores, cineastas, músicos, sociólogos, investigadores y otros para  llevar a debatir acerca de temas de relevancia en la cultura brasilera. Las charlas serán transmitidas a través del canal de YouTube de la Biblioteca Nacional de Brasil. El primer programa, que se emite este jueves, tendrá la participación de los escritores Alberto Mussa y Luiz Antonio Simas.

Uruguay replica el programa brasileño “Leé para un niño”

 

De la mano del Plan Nacional de Lectura y el Ministerio de Educación y Cultura, Itaú Uruguay replica el programa “Leé para un niño” concebido en el año 2012  por Itaú Brasil. La iniciativa busca incentivar la lectura, este hábito indispensable para los más pequeños invitando a los adultos a ser agentes de este cambio en la educación a través de los libros.

“La educación es uno de nuestros pilares institucionales y en Itaú creemos en su poder transformador. Aparte de todo lo que es educación financiera, que sería la pata de educación más material al negocio de un banco, entendimos que desde nuestro lugar era posible generar valor compartido en otros aspectos de la educación, puntualmente en la causa de la lectura, porque es el motor principal del aprendizaje en los primeros años de vida”, dijo Lucía Cabanas, gerente de Marketing y Sustentabilidad de Itaú.

El programa se lanzó en el marco de la 17ª Feria del Libro infantil y juvenil  en el que estará presente en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, del 31 de mayo al 11 de junio, con un stand especialmente pensado para los más chicos.

Pequeñas acciones de voluntariado fueron el comienzo de “Leé para un niño” en Uruguay. Colaboradores del banco asistieron a distintos centros Caif para leer a grupos de preescolares, donde además se donaron bibliotecas de libros. En el año 2014 se realizó una máquina de cuentos digital en la que, por cada cuento personalizado y descargado por las familias para su lectura, Itaú donó un libro físico a niños de contexto crítico. En 2017 la campaña toma forma de programa para trabajar la problemática a nivel local.

La Biblioteca Central del Estado de Bahía cumple 206 años

 

Con exposiciones, charlas y presentaciones literarias se celebraron los 206 años de la Biblioteca Central del Estado de Bahía. Fundada el 13 de mayo de 1811, la biblioteca es la más antigua de América Latina que actualmente tiene cerca de 600 mil obras, entre libros, periódicos, revistas y materias en audiovisuales.

Una de las actividades conmemorativas de este jueves fue la conferencia O papel da biblioteca pública no século XXI, impartida por el director del Departamento de Libro, Lectura, Literatura y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de Brasi, Cristian Brayner. “La finalidad de la biblioteca en los tiempos actuales es que se transforme en un espacio democrático, que atienda las demandas de información y de préstamo de libros y también garantice la plena ciudadanía, involucrando trabajo, cultura y empoderamiento de minorías”, destacó.

Para Brayner, la Biblioteca Central del Estado de Bahía supo evolucionar con el tiempo: “Lo que nació como una biblioteca esclavista hoy es una biblioteca republicana. Tiene que ser democrática y dialogar con otros lenguajes artísticos, ofreciendo servicios desde películas a colecciones, teatro, exposiciones. Permitiendo que las comunidades también produzcan acervos.” afirmó.

Como parte de las celebraciones, la biblioteca recibió más de 110 mil obraspara la renovación y actualización del acervo. De ese conjunto, 100 mil fueron donadas por el Ministerio de Cultura, a partir de un acuerdo firmado a principios de año con la Fundación Pedro Calmon.

Las conmemoraciones por los 206 años de la Biblioteca Central del Estado de Bahía fueron coordinadas por la Fundación Pedro Calmon, responsable del Sistema Estadual de Bibliotecas Públicas de Bahía.

Helena Severo habla de los proyectos de la Biblioteca Nacional de Brasil para el 2017

 

Con casi 30 años de experiencia en el área cultural, Helena Severo se enfrenta a otro reto: dirigir la Biblioteca Nacional de Brasil. Los principales objetivos de Severo, que asume este cargo desde agosto de 2016, son completar las obras de infraestructura del edificio e impulsar los programas de investigación y de traducción. Helena habló con el Ministerio de Cultura de Brasila acerca  de su carrera y planes para la Biblioteca Nacional en 2017.

 

¿Qué significa cultura para usted?
La cultura es el conjunto de valores heredados de nuestras tradiciones y creados por las circunstancias de nuestra historia. Estos son los valores que conforman y sustentan nuestra visión del mundo. Las identidades nacionales están formadas por valores culturales que, a su vez, inspiran los aspectos dominantes en el desarrollo de un pueblo.

¿Cómo ha encontrado la Biblioteca Nacional?
Destaco tres puntos que considero relevantes: el edificio, la gestión de proyectos y programas y la perspectiva de la construcción de un futuro para esos dos puntos. El edificio histórico, que tiene más de 200 años debe someterse a restauraciones periódicamente. Hoy tenemos dos retos frente a la estructura del edificio: el trabajo de recuperación de las fachadas, que comenzó en enero y la restauración del sistema eléctrico en cuya finalización está prevista la restauración de aire acondicionado en el edificio. Aproximadamente el 90% de nuestra colección se compone de papel por lo tanto la refrigeración es fundamental para que el papel se mantenga en buenas condiciones y así evitar los hongos y las termitas.

¿Cuáles son los retos de la realización de obras en un edificio histórico?
Cualquier intervención en un edificio histórico tiene que cumplir con parámetros muy estrictos. Trabajamos en estrecha colaboración con el IPHAN (Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico). Todo lo que se ha hecho cuenta con el aval técnico del Iphan.

 ¿Cuáles son los proyectos para 2017?

Queremos ampliar el BN Digital, una iniciativa exitosa que implica la digitalización y difusión del acervo. Ellos se están abriendo dos nuevos frentes, fotográfico y Brasiliana Brasiliana iconográfica. Hoy en día, el BN Digital tiene 12 millones de usuarios por año, lo cual no es poca cosa. Nuestro propósito es convertirnos en una especie de Google de memoria nacional, teniendo en cuenta que la Biblioteca Nacional conserva gran parte de la memoria documental brasileña. Estamos haciendo acuerdos con otras instituciones como el Archivo Nacional y el Instituto Moreira Salles, que mejora nuestra capacidad de almacenar datos y ponerlos a disposición del público en general. Otro proyecto es dar seguimiento a las exposiciones que empezamos a hacer en 2016. En mayo estaremos abriendo la exposición 200 años de la Revolución de Pernambuco que ocupará todo el tercer piso del edificio histórico. También hemos programado una visualización del mapa de Brasil con los documentos de los siglos XVI a XVIII siglos. La idea es crear un diálogo entre la cartografía histórica con la tecnología moderna, como Google Maps. Este año tenemos programado un espectáculo con obras de grabador italiano Piranesi.

¿Cómo será la presencia de Brasil en Ferias Internacionales del Libro?  

El ministro Roberto Freire ha señalado que le gustaría abrir un frente en los países de habla inglesa y  la Biblioteca Nacional  está lista para volver a jugar un papel más activo en la organización de estas ferias. La idea es que la Biblioteca Nacional ocupe un papel principal en el ámbito del comercio internacional. También queremos fortalecer las relaciones con otras bibliotecas del mundo. Ya tenemos un acuerdo con la Biblioteca de Lisboa. Ahora estamos empezando a hablar con la Biblioteca Británica en Londres. También me gustaría hacer contacto con la Biblioteca Nacional de Buenos Aires y  abrir las puertas de América Latina.

 

¿Se siente orgulloso de estar a la cabeza de una institución tan importante como la Biblioteca Nacional, considerada por la UNESCO (Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), la séptimo más grande en el mundo?    ¡Por supuesto! Como usuaria y servidora me siento muy orgullosa. Estoy viviendo un momento muy importante de mi vida profesional.

Michel Temer crea comité para la protección de la primera infancia en Brasil

 

foto por: Mateus André 

Michel Temer, Presidente de la República Federativa del Brasil, ha creado un comité que se encargará de la coordinación de las acciones gubernamentales destinadas a la protección y promoción de los derechos de la primera infancia. Según un Decreto Presidencial publicado en el  Diário Oficial da União del ocho de marzo, la presidencia de Brasil ha creado el Comité Intersectorial de Políticas Públicas para la primera infancia. El comité será responsable de la coordinación de acciones gubernamentales destinadas a proteger y promover los derechos de los niños durante sus primeros años de vida. La secretaría ejecutiva del Comité estará a cargo del Ministerio de Desarrollo Social y Agrario, que proporcionará apoyo administrativo y pondrá a disposición los recursos necesarios para implementar las actividades.

Además de articular las acciones sectoriales con miras a la atención integral de los niños y niñas en sus primeros años, el Comité hará un seguimiento de la ejecución de políticas para este público; actuando en colaboración con las unidades federativas y municipios para “promover el desarrollo integral, la prevención y la protección contra todas las formas de violencia contra los niños.”

El comité también estará compuesto por representantes de la Casa Civil; los Ministerios de Educación, Cultura, Salud, Planificación, Desarrollo y Gestión y los derechos humanos, además de social y el desarrollo agrícola. También estará compuesto por representantes de la sociedad civil designados por los consejos nacionales de los derechos del niño y del adolescente, Bienestar Social y el Consejo Nacional de Política Cultural.