Estos son los ganadores del Premio Hans Christian Andersen

 

El autor japonés Eiko Kadono y el ilustrador ruso Igor Oleynikov son los ganadores del premio Premio Hans Christian Andersen 2018, anunciados durante la Feria del Libro Infantil de Bologna. Cada dos años IBBY otorga este premio a un autor y a un ilustrador que estén vivos cuyas obras completas constituyan una contribución significativa a la literatura infantil y juvenil.

El premio para los escritores ha sido otorgado desde 1956 mientras que el de los ilustradores comenzó en 1966. El premio consiste de un diploma y una medalla de oro, los ganadores se anuncian durante la Feria del Libro Infantil de Bologna y se reconocen en una ceremonia durante el congreso bienal IBBY.

Entre los nominados estaba el ilustrador argentino Pablo Bernasconi junto a Linda Wolfsgruber, Xiong Liang, Iwona Chmielewska, Igor Oleynikov y Albertine. Y los autores Marie-Aude Murail, Farhad Hassanzadeh, Eiko Kadono, Joy Cowley y Ulf Stark.

Conoce el portafolio del ilustrador iberoamericano en este enlace: http://www.pbernasconi.com.ar/

La relevancia de las políticas dirigidas a la primera infancia

 

Por: Gala Díaz Langou[1]

La relevancia de avanzar en las políticas para la primera infancia se centra en la urgencia de garantizar el pleno goce de los derechos de los niños más pequeños, establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989.

La Convención implicó un cambio radical. Hasta el momento de su sanción, los niños eran considerados como “menores” y objetos de protección y tutela. Este modelo tutelar, o Doctrina de la Situación Irregular, entendía que tanto los niños y los adolescentes infractores de la ley penal como aquellos en situación de riesgo (abandono material o moral o que no recibían los cuidados que corresponden) debían caer bajo la “protección” paternalista del Estado: los “menores” fueron objeto de control y represión o de compasión y beneficencia (Moro, 1997). Por otra parte, los “niños” eran aquellos que contaban con una familia y un nivel de vida aceptable, y su crianza era potestad de sus familias, en el ámbito privado. Si no contaban con estas cualidades, eran “menores”, objetos privados de voz, opinión y hasta libertad, ya que debían ser separados del medio familiar (Zeledón, 2015).

La Convención, en cambio, entiende que todos los niños son sujetos plenos de derechos. Son los adultos quienes tienen la obligación de asegurar el acceso efectivo de los niños a sus derechos. Por adultos se entiende tanto a las familias como a la comunidad y a los Estados. Las familias constituyen el grupo fundamental y medio natural para el desarrollo de los niños y los Estados deben respetar su rol, apoyarlas y fortalecerlas en su tarea. En particular, los Estados constituyen los garantes últimos del cumplimiento de los derechos del niño y deben velar por que todas las medidas tomadas en instituciones públicas o privadas tomen en cuenta el interés superior del niño (art. 3 de la Convención).

La Convención implica no solo un punto de quiebre en términos de la manera en que se entiende a la infancia (como concepto históricamente construido), sino que también redefine la relación entre el Estado y la infancia. Como fue mencionado, el niño pasa de ser un objeto de la intervención paternalista a un sujeto pleno de derechos. Esto no implica únicamente una afirmación declamatoria: supone que el niño (y no solo el niño pobre) se transforme en un sujeto de políticas por lo que es hoy y no en relación a su potencialidad como futuro adulto (López y D´Alessandre, 2015). La infancia, hasta ese momento relegada al ámbito privado de las familias, a la intervención tutelar del Estado o de la caridad, pasa a ocupar el centro de la agenda pública, con un Estado presente en todos los aspectos que involucran la vida de los niños. Así, supone también poner en discusión los límites entre lo privado y lo público.

Como menciona Bustelo (2005), los derechos definidos en la Convención deben entenderse como derechos sociales en el sentido de que su garantía es política, corresponden al ámbito de lo público y son responsabilidad de toda la sociedad. Aún con las críticas que puedan ser hechas sobre la Convención, implica la posibilidad concreta de terminar con la cultura de discrecionalidad de los adultos (padres, funcionarios, poder judicial, sector privado) sobre los niños (Bustelo, 2005).

Uno de los principales desafíos en la adopción de la Convención fue reconocer que también los niños más pequeños, aquellos que transitan su primera infancia, son personas aptas para ejercer la totalidad de los derechos enunciados (Giorgi, 2013), premisa que fue reforzada por la Observación General N°7, Realización de los derechos del niño en la primera infancia, del Comité de los Derechos del Niño (2005). La Observación es el resultado de la preocupación del Comité frente al hecho de que la información brindada por los Estados parte acerca de la primera infancia era escasa y que no se le había prestado suficiente atención (como fase específica y diferenciada) en el diseño de las leyes, políticas y programas (art. 3 de la Observación General N°7). Reconoce que los niños más pequeños son portadores de todos los derechos consagrados en la Convención y que deben considerarse miembros activos de las familias, comunidades y sociedades, con sus inquietudes, intereses, sentimientos y opiniones (Giorgi, 2013). Además, alienta a los Estados parte a “elaborar un programa positivo en relación con los derechos en la primera infancia (…) Los niños pequeños tienen necesidades específicas de cuidados físicos, atención emocional y orientación cuidadosa, así como tiempo y espacio para el juego, la exploración y el aprendizaje sociales” (art. 5).

Existe otro conjunto de argumentos que permiten establecer la importancia de la primera infancia y la necesidad de avanzar en una agenda de políticas públicas que la ubique en el centro de sus prioridades. Estos argumentos, que pueden resultar muy útiles a la hora de incidir en la agenda de políticas públicas, deben ser entendidos, sin embargo, como argumentos subsidiarios al ya analizado enfoque de derechos. Esto es así porque parten de una mirada adultocéntrica, que contribuye a sostener un orden social que jerarquiza los vínculos entre generaciones. Se valoriza a los niños, especialmente a aquellos en su primera infancia, instrumentalmente por su rol de futuros adultos productivos. El potencial transformador de la Convención radica en gran parte en que interpela no solo el modelo tutelar existente hasta ese momento, sino, justamente, esta mirada adultocéntrica y las políticas que genera (López y D´Alessandre, 2015).

1 Las neurociencias y la importancia del desarrollo cerebral en los primeros años

Múltiples investigaciones provenientes de las neurociencias permitieron establecer la importancia de los primeros años de vida (y la etapa prenatal) para el desarrollo cerebral: es en esta etapa cuando se forma el 40% de las habilidades mentales de las personas adultas (Araújo y López-Boo, 2010).

La estimulación temprana contribuye a generar más conexiones neuronales y un mayor desarrollo de las funciones cognitivas de los niños (Heckman, 2006). Los niños necesitan de un entorno estimulante, que implica cuidado, estimulación y nutrición de calidad, así como ambientes libres de estrés y toxinas ambientales. Los estudios realizados (tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo) muestran que los niños que crecen en un medio ambiente físico y humano empobrecido tienen mayores posibilidades de obtener resultados negativos durante la adolescencia y la edad adulta: menor desarrollo cognitivo y desempeño académico más bajos, comportamiento antisocial, menores salarios, problemas de salud mental y enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión (Baker-Henningham y López-Boo, 2013; Grantham-McGregor, 2009; Barker, 1999). Todas estas cuestiones contribuyen, además, a perpetuar el ciclo intergeneracional de la pobreza.

Gráfico 1. El desarrollo cerebral humano a través de los años

Evidencia de la experiencia internacional muestra la importancia para el desarrollo futuro de una persona de contar con estímulos adecuados durante los primeros años de vida.

2 Invertir en primera infancia: la mejor decisión que un país puede tomar

El argumento de la inversión parte de constatar tanto los retornos de invertir en primera infancia como los costos de no hacerlo: algunas estimaciones muestran que el costo mundial que acarrea la falta de inversiones adecuadas en la primera infancia se encuentra en torno a un billón de dólares por año (Barnett, 2009).

Por su parte, Heckman estimó que por cada dólar invertido en políticas de desarrollo infantil temprano de calidad existe un retorno de hasta US$ 17 (UNICEF y Presidencia de Uruguay, 2010). El hecho que las intervenciones sean de calidad constituye un factor clave y su ausencia puede llevar incluso a resultados negativos (Barnett, 2009; Schady, 2015). Esping-Andersen (2015) advierte que los Estados de bienestar tal vez necesiten sistemas contables distintos a los usados actualmente, ya que estos no reflejan la inversión social de muchas de sus políticas, con efectos que suelen ser indirectos o solo estimables más adelante. Sus estimaciones utilizando un sistema contable dinámico para analizar los costos y retornos de proveer servicios de cuidado y educación para la primera infancia muestran que una madre que no interrumpe su trabajo al finalizar su licencia por maternidad puede terminar devolviendo, incluso con intereses, los costos vía impuestos[2].

Gráfico 2. Tasa de retorno de la inversión en capital humano

La actual economía del conocimiento requiere una formación cada vez más alta, diversificada y de reaprendizajes constantes, para asegurar un buen empleo con un buen salario (Esping-Andersen, 2004). Alcanzar estos niveles de formación supone contar con una determinada base cognitiva, por lo que existe un potencial riesgo de ampliación de la brecha entre los ganadores y perdedores del orden capitalista postindustrial: cada vez es más probable que un desarrollo cognitivo bajo (tan afectado, como se vio, por los estímulos recibidos en los primeros años de vida) genere un círculo vicioso de precariedad, bajos salarios y alto riesgo de desempleo (Esping-Andersen, 2004). Para romper con este ciclo, es necesario invertir en los primeros años de vida: las investigaciones muestran que los programas de formación y capacitación que se llevan adelante en la vida adulta tiene una baja efectividad entre aquellos que tuvieron un mal comienzo de vida (Heckman, 1999 en Esping-Andersen, 2004).

Así, invertir en primera infancia se presenta como la mejor decisión que un país puede tomar, ya que permite alcanzar al mismo tiempo objetivos de equidad y de eficiencia (Heckman, 2006). Dicho lo anterior, es clave resaltar que este argumento introduce la razón utilitaria por sobre la de los derechos (Bustelo, 2005).

[1] Este artículo se basa en el libro El futuro es hoy, de Repetto, Diaz Langou, Aulicino, Achaval y Acuña (Buenos Aires, 2016).

[2] Su ejemplo utiliza otros supuestos creíbles, por ejemplo, que se trata de una madre de 30-35 años, que gana dos tercios del salario promedio y con dos hijos que asisten a jardín maternal por 2 años y jardín de infantes por 3 años.

 

Se anuncia en Brasil traducción al portugués del libro Un mundo abierto, cultura en la primera Infancia

 

Cerlalc participó en la primera edición del  del Seminario Internacional Arte, Palabra y Lectura en la Primera Infancia, que se celebró los días 13, 14 y 15 de marzo en Sao Paulo, Brasil. Durante la jornada intervinieron Lorena Panche, coordinadora del Observatorio iberoamericano de Cultura y Educación para la Primera Infancia del Cerlalc, expertos internacionales y autores aliados del Centro.

Panche participó en la mesa “Quién cuida de los futuros lectores”, enfocada en las políticas públicas de atención integral a la primera infancia, donde presentó Orientaciones para la evaluación de planes y políticas públicas para la primera infancia, una de las publicaciones más recientes del Cerlalc, orientada a brindar herramientas prácticas para evaluar la implementación y los resultados de programas y servicios dirigidos a este grupo poblacional.

Entre los invitados se destaca la participación de los expertos Dolores Prades, consultora editorial y especialista en primer infancia; Yolanda Reyes, escritora y educadora; Patricia Pereira-Leite, psicóloga clínica y psicoanalista, y María Emilia López, educadora y psicóloga, quienes asesoraron al Cerlalc en la creación del Observatorio Iberoamericano de Educación y Cultura para la Primera Infancia, OPI. López es, además, autora del libro Un mundo abierto. Cultura y primera infancia, publicado por el Centro en 2016. Tal como se anunció durante el evento, este título será coeditado en portugués por el Laboratorio Emilia y el Cerlalc.   

Cerlalc participará en el Seminario Internacional Arte, Palabra y Lectura en la Primera Infancia

 

Lorena Panche, coordinadora del Observatorio de Cultura y Educación para la Primera Infancia del Cerlalc, participará en la primera versión del Seminario Internacional Arte, Palabra y Lectura en la Primera Infancia, curado y coordinado por el Instituto Emilia y la Comunidad Educativa Cedac, que se realizará en São Paulo, los días 13, 14 y 15 de marzo de 2018.

Más de veinticinco expertos en primera infancia, entre autores, investigadores, ilustradores, libreros y pedagogos, se reunirán en varias mesas temáticas durante los tres días del seminario. Lorena Panche dialogará sobre el futuro de los lectores con Yolanda Reyes, escritora y educadora colombiana, y José Castilho, experto en planes de lectura. En su intervención, Panche presentará Orientaciones para la evaluación de planes y políticas públicas para la primera infancia con énfasis en educación y lectura, documento del Cerlalc que brinda herramientas prácticas para evaluar la implementación y los resultados de programas y servicios dirigidos a la primera infancia.

El evento reunirá especialistas brasileños e internacionales en un intercambio de experiencias y reflexiones sobre el papel del arte, la palabra y la lectura en la vida de los niños. El proyecto busca abrir espacios de diálogo y debate, promover la reflexión sobre un tema que no tiene la atención necesaria y promover la formulación de políticas públicas y estrategias para la formación de futuros lectores. Las mesas estarán abiertas al público y la entrada será gratuita.

El seminario es realizado por SESC São Paulo y la Fundación Itaú Social, con el apoyo de Laboratorio Emilia, el Cerlalc y el Instituto a Cor de Letra.

Más información en el enlace: http://seminarioprimeirainfancia.com.br/

Chocolates Cerlalc: nuevo espacio de diálogo para el sector del libro y la lectura

 

Cerlalc abre las puertas de su casa. El pasado 24 de enero, el Centro realizó su primer Chocolate Cerlalc, una iniciativa orientada a crear espacios de diálogo e intercambio con diferentes actores del sector para tratar temas de interés común. Durante 2018, el Cerlalc organizará varios Chocolates en los que convocará en la mesa a expertos, representantes del gobierno, del sector editorial, organizaciones privadas, entre otros, para debatir temas relacionados con las cuatro grandes líneas de trabajo del organismo: lectura, libro, primera infancia y derecho de autor.

En esta primera versión se dieron cita miembros de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y de editoriales académicas para discutir los alcances de las excepciones y limitaciones del derecho de autor para libros digitales utilizados en las aulas virtuales, contempladas en el proyecto de Ley 146 de 2017. 

Cerlalc lanza publicación digital sobre lectura en la primera infancia

 

Bogotá,  diciembre de 2017.

Cerlalc, desde su Observatorio iberoamericano de cultura y educación para la primera infancia (OPI), lanza Bebés lectores ¿cómo leen los que aún no saben leer?, dosier digital dirigido a padres de familia, educadores, libreros, cuidadores e interesados en temas de lectura para la primera infancia.

Nacemos lectores, leemos el mundo. Los bebés leen rostros, voces y paisajes antes de leer textos escritos. Este dosier recopila artículos de expertos de diferentes campos y trayectorias profesionales que abordan la importancia de la lectura en la primera etapa de la vida.  En compañía de sus padres, los niños se convierten en sujetos activos de la cultura escrita. La lectura, incluso desde antes del nacimiento, desarrolla capacidades cognitivas, sociales, físicas y emocionales en los niños.

El dosier incluye un video en el que el neuropediatra y escritor colombiano de libros infantiles Francisco Leal Quevedo explica la importancia de la lectura para el desarrollo del cerebro y la creación de conexiones neuronales. Quevedo muestra los beneficios que leerle a los bebés en el vientre trae para su lectura del mundo. El ambiente y las experiencias del bebé ayudan a moldear su cerebro.

Con la opinión de los expertos, el dosier busca promover espacios y prácticas de lectura en la primera infancia en ámbitos públicos y privados con soportes digitales y tradicionales. Lectura prenatal, desarrollo cognitivo, lectura digital y bebés autores están entre las temáticas abordadas por esta publicación.

Contenido

  • ¿Iniciativas adultas o infantiles? Reflexiones y pistas para seguir leyendo con los bebés.
    Alma Carrasco, académica mexicana y presidenta fundadora del Consejo Puebla de Lectura AC, habla sobre la importancia de la voz humana y el papel del adulto como mediador de lectura para los niños entre 0 y 3 años.
  • La literatura infantil: un espacio para la construcción de sentido. María Graciela Bautista, pedagoga y promotora de lectura colombiana, se enfoca en las ventajas de la poesía y el lenguaje narrativo para la creación de futuros lectores.
  • Bebés, niños pequeños y dispositivos digitales. Carola Martínez, psicóloga y experta en Literatura infantil y juvenil, explora  la lectura en dispositivos digitales para niños y brinda recomendaciones para potencializar los nuevos formatos en los textos y crear prácticas saludables de acceso.
  • En el fragmento del libro Dime, diré y dirás: Los menores de siete años como lectores y autores,  de la colección Somos Maestros, publicado por Ediciones SM, se presenta una reflexión sobre los niños y  bebés como lectores y autores que descubren y entienden el mundo a partir de la lectura acompañada y la creación de ambientes propicios para la lectura.
  • Francisco Leal Quevedo, neuropediatra y escritor colombiano de libros infantiles, habla sobre la importancia de la lectura para el desarrollo del cerebro y la compañía de los padres para incentivar capacidades antes del nacimiento. Al leer rostros, sonidos, palabras, paisajes y libros, los niños crean nuevos aprendizajes y sinapsis, lo que potencia su desarrollo neuronal y emocional.

 

 

Marina Colasanti, ganadora del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil

 

El Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, otorgado anualmente por la Fundación SM, cuenta con el apoyo de cuatro instituciones culturales internacionales: UNESCO, IBBY, OEI y el CERLALC. Este premio, que se entrega en reconocimiento a la trayectoria de los autores iberoamericano consagrados en la literatura para niños y jóvenes, es uno de los más importantes en el campo  infantil en Iberoamérica. Cerlalc apoya el premio seleccionando uno de los jurados.

Colasanti, autora de unos 70 libros publicados en Brasil y el exterior, varios de ellos traducidos al español, consideró que los mayores retos de escribir para un público infantil y juvenil “están en cada palabra, en las ideas y en la manera de presentarlas, el arte es un reto constante y la literatura es el arte de la palabra”.

“No intento ir en búsqueda de lo que quieren leer los lectores, sino escribir lo que quiero y desear que ojalá les guste, no voy buscando lo que quieren leer, porque cuando les da uno a los niños lo que ellos quieren, es verdad que no les das nada, tan sólo distracción y diversión, pero no es mi tarea divertir, mi tarea es emocionar, hacer pensar y abrir interrogantes”.

Por su parte, Selene Tinco Flores, representante del Cerlalc en el jurado, destacó el trabajo de la autora por la calidad literaria de su obra, expresada en el rico lenguaje poético, el elogio a la fantasía y el uso y dominio de lo simbólico, la relectura valorativa del cuento de hadas y la construcción de personajes profundos, bien consolidados y con un gran mundo interior.

Resaltó que la narradora y poeta obtuvo este premio por la universalidad de su obra, “su tránsito y dominio en diversos géneros literarios, y su inminente trayectoria como impulsora y defensora de los espacios propios de la literatura infantil y juvenil en Iberoamérica, así como su constante aportación a la formación de lectores”.

Foto tomada de @FILGuadalajara – Twitter

7.° Festival Internacional de Literatura Infantil —Filbita—

 

Festival literario para niños y jóvenes que se realiza por tercer año, de manera simultánea, en Argentina y Uruguay. Su programación ofrece talleres de escritura creativa para niños, charlas para docentes, paneles de discusión, narración de cuentos y actividades teatrales, entre otras.

IV Festival Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil

 

Evento para niños, jóvenes, investigadores y profesionales interesados en la literatura infantil y juvenil, con conferencias, mesas redondas y talleres para el público infantil. En esta edición, la programación girará en torno a la importancia de la lectura y se abordará, también, el tema de la lectura digital.

Premio Alas-BID al Desarrollo Infantil Temprano

 

Reconocen el trabajo de organizaciones, instituciones y personas del sector público y civil que trabajan por el desarrollo de la primera infancia en América Latina y el Caribe. Anualmente, se eligen ganadores en las categorías de mejor innovación para la primera infancia, mejor educador, mejor centro y mejor cuento infantil.