{"id":8079,"date":"2018-03-21T00:00:00","date_gmt":"2018-03-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cerlalc.org\/la-relevancia-de-las-politicas-dirigidas-a-la-primera-infancia\/"},"modified":"2018-03-21T00:00:00","modified_gmt":"2018-03-21T00:00:00","slug":"la-relevancia-de-las-politicas-dirigidas-a-la-primera-infancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cerlalc.org\/pt-br\/la-relevancia-de-las-politicas-dirigidas-a-la-primera-infancia\/","title":{"rendered":"La relevancia de las pol\u00edticas dirigidas a la primera infancia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Este art\u00edculo se basa en el libro <\/em>El futuro es hoy,<em> de Repetto, Diaz Langou, Aulicino, Achaval y Acu\u00f1a<br \/>\n(Buenos Aires, 2016).<\/em><\/p>\n<p>La relevancia de avanzar en las pol\u00edticas para la primera infancia se centra en la urgencia de garantizar el pleno goce de los derechos de los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os, establecido en la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o de 1989.<\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n implic\u00f3 un cambio radical. Hasta el momento de su sanci\u00f3n, los ni\u00f1os eran considerados como \u201cmenores\u201d y objetos de protecci\u00f3n y tutela. Este modelo tutelar, o <strong>Doctrina de la Situaci\u00f3n Irregular<\/strong>, entend\u00eda que tanto los ni\u00f1os y los adolescentes infractores de la ley penal como aquellos en situaci\u00f3n de riesgo (abandono material o moral o que no recib\u00edan los cuidados que corresponden) deb\u00edan caer bajo la \u201cprotecci\u00f3n\u201d paternalista del Estado: los \u201cmenores\u201d fueron objeto de control y represi\u00f3n o de compasi\u00f3n y beneficencia (Moro, 1997). Por otra parte, los \u201cni\u00f1os\u201d eran aquellos que contaban con una familia y un nivel de vida aceptable, y su crianza era potestad de sus familias, en el \u00e1mbito privado. Si no contaban con estas cualidades, eran \u201cmenores\u201d, objetos privados de voz, opini\u00f3n y hasta libertad, ya que deb\u00edan ser separados del medio familiar (Zeled\u00f3n, 2015).<\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n, en cambio, entiende que <strong>todos los ni\u00f1os son sujetos plenos de derechos<\/strong>. Son los adultos quienes tienen la obligaci\u00f3n de asegurar el acceso efectivo de los ni\u00f1os a sus derechos. Por adultos se entiende tanto a las familias como a la comunidad y a los Estados. Las familias constituyen el grupo fundamental y medio natural para el desarrollo de los ni\u00f1os y los Estados deben respetar su rol, apoyarlas y fortalecerlas en su tarea. En particular, los Estados constituyen los garantes \u00faltimos del cumplimiento de los derechos del ni\u00f1o y deben velar por que todas las medidas tomadas en instituciones p\u00fablicas o privadas tomen en cuenta el <strong>inter\u00e9s superior del ni\u00f1o<\/strong> (art. 3 de la Convenci\u00f3n).<\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n implica no solo un punto de quiebre en t\u00e9rminos de la manera en que se entiende a la infancia (como concepto hist\u00f3ricamente construido), sino que tambi\u00e9n redefine la relaci\u00f3n entre el Estado y la infancia. Como fue mencionado, el ni\u00f1o pasa de ser un objeto de la intervenci\u00f3n paternalista a un sujeto pleno de derechos. Esto no implica \u00fanicamente una afirmaci\u00f3n declamatoria: supone que el ni\u00f1o (y no solo el ni\u00f1o pobre) se transforme en un sujeto de pol\u00edticas por lo que es hoy y no en relaci\u00f3n a su potencialidad como futuro adulto (L\u00f3pez y D\u00b4Alessandre, 2015). La infancia, hasta ese momento relegada al \u00e1mbito privado de las familias, a la intervenci\u00f3n tutelar del Estado o de la caridad, pasa a ocupar el centro de la agenda p\u00fablica, con un Estado presente en todos los aspectos que involucran la vida de los ni\u00f1os. As\u00ed, supone tambi\u00e9n poner en discusi\u00f3n los l\u00edmites entre lo privado y lo p\u00fablico.<\/p>\n<p>Como menciona Bustelo (2005), los derechos definidos en la Convenci\u00f3n deben entenderse como derechos sociales en el sentido de que <strong>su garant\u00eda es pol\u00edtica<\/strong>, corresponden al \u00e1mbito de lo p\u00fablico y son responsabilidad de toda la sociedad. A\u00fan con las cr\u00edticas que puedan ser hechas sobre la Convenci\u00f3n, implica la posibilidad concreta de terminar con la cultura de discrecionalidad de los adultos (padres, funcionarios, poder judicial, sector privado) sobre los ni\u00f1os (Bustelo, 2005).<\/p>\n<p>Uno de los principales desaf\u00edos en la adopci\u00f3n de la Convenci\u00f3n fue reconocer que tambi\u00e9n los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os, aquellos que transitan su primera infancia, son personas aptas para ejercer la <strong>totalidad<\/strong> de los derechos enunciados (Giorgi, 2013), premisa que fue reforzada por la <strong>Observaci\u00f3n General N\u00b07, Realizaci\u00f3n de los derechos del ni\u00f1o en la primera infancia<\/strong>, del Comit\u00e9 de los Derechos del Ni\u00f1o (2005). La Observaci\u00f3n es el resultado de la preocupaci\u00f3n del Comit\u00e9 frente al hecho de que la informaci\u00f3n brindada por los Estados parte acerca de la primera infancia era escasa y que no se le hab\u00eda prestado suficiente atenci\u00f3n (como fase espec\u00edfica y diferenciada) en el dise\u00f1o de las leyes, pol\u00edticas y programas (art. 3 de la Observaci\u00f3n General N\u00b07). Reconoce que los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os son portadores de todos los derechos consagrados en la Convenci\u00f3n y que deben considerarse miembros activos de las familias, comunidades y sociedades, con sus inquietudes, intereses, sentimientos y opiniones (Giorgi, 2013). Adem\u00e1s, alienta a los Estados parte a \u201celaborar un programa positivo en relaci\u00f3n con los derechos en la primera infancia (\u2026) Los ni\u00f1os peque\u00f1os tienen necesidades espec\u00edficas de cuidados f\u00edsicos, atenci\u00f3n emocional y orientaci\u00f3n cuidadosa, as\u00ed como tiempo y espacio para el juego, la exploraci\u00f3n y el aprendizaje sociales\u201d (art. 5).<\/p>\n<p>Existe otro conjunto de argumentos que permiten establecer la importancia de la primera infancia y la necesidad de avanzar en una agenda de pol\u00edticas p\u00fablicas que la ubique en el centro de sus prioridades. Estos argumentos, que pueden resultar muy \u00fatiles a la hora de incidir en la agenda de pol\u00edticas p\u00fablicas, deben ser entendidos, sin embargo, como argumentos subsidiarios al ya analizado enfoque de derechos. Esto es as\u00ed porque parten de una mirada adultoc\u00e9ntrica, que contribuye a sostener un orden social que jerarquiza los v\u00ednculos entre generaciones. Se valoriza a los ni\u00f1os, especialmente a aquellos en su primera infancia, instrumentalmente por su rol de futuros adultos productivos. El potencial transformador de la Convenci\u00f3n radica en gran parte en que interpela no solo el modelo tutelar existente hasta ese momento, sino, justamente, esta mirada adultoc\u00e9ntrica y las pol\u00edticas que genera (L\u00f3pez y D\u00b4Alessandre, 2015).<\/p>\n<p><strong>1 Las neurociencias y la importancia del desarrollo cerebral en los primeros a\u00f1os<\/strong><br \/>\nM\u00faltiples investigaciones provenientes de las neurociencias permitieron establecer la importancia de los primeros a\u00f1os de vida (y la etapa prenatal) para el desarrollo cerebral: es en esta etapa cuando se forma el 40% de las habilidades mentales de las personas adultas (Ara\u00fajo y L\u00f3pez-Boo, 2010).<\/p>\n<p>La estimulaci\u00f3n temprana contribuye a generar m\u00e1s conexiones neuronales y un mayor desarrollo de las funciones cognitivas de los ni\u00f1os (Heckman, 2006). Los ni\u00f1os necesitan de un <strong>entorno estimulante<\/strong>, que implica cuidado, estimulaci\u00f3n y nutrici\u00f3n de calidad, as\u00ed como ambientes libres de estr\u00e9s y toxinas ambientales. Los estudios realizados (tanto en pa\u00edses desarrollados como en v\u00edas de desarrollo) muestran que los ni\u00f1os que crecen en un medio ambiente f\u00edsico y humano empobrecido tienen mayores posibilidades de obtener resultados negativos durante la adolescencia y la edad adulta: menor desarrollo cognitivo y desempe\u00f1o acad\u00e9mico m\u00e1s bajos, comportamiento antisocial, menores salarios, problemas de salud mental y enfermedades cr\u00f3nicas como diabetes e hipertensi\u00f3n (Baker-Henningham y L\u00f3pez-Boo, 2013; Grantham-McGregor, 2009; Barker, 1999). Todas estas cuestiones contribuyen, adem\u00e1s, a perpetuar el ciclo intergeneracional de la pobreza.<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 1. El desarrollo cerebral humano a trav\u00e9s de los a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-4604 aligncenter\" src=\"https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-2-300x172.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"172\" srcset=\"https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-2-300x172.jpg 300w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-2-350x200.jpg 350w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-2-128x73.jpg 128w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-2-180x103.jpg 180w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-2.jpg 591w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Evidencia de la experiencia internacional muestra la importancia para el desarrollo futuro de una persona de contar con est\u00edmulos adecuados durante los primeros a\u00f1os de vida.<\/p>\n<p><strong>2 Invertir en primera infancia: la mejor decisi\u00f3n que un pa\u00eds puede tomar<\/strong><br \/>\nEl argumento de la inversi\u00f3n parte de constatar tanto los retornos de invertir en primera infancia como los costos de no hacerlo: algunas estimaciones muestran que el costo mundial que acarrea la falta de inversiones adecuadas en la primera infancia se encuentra en torno a un bill\u00f3n de d\u00f3lares por a\u00f1o (Barnett, 2009).<\/p>\n<p>Por su parte, Heckman estim\u00f3 que por cada d\u00f3lar invertido en pol\u00edticas de desarrollo infantil temprano de <strong>calidad<\/strong> existe un retorno de hasta US$ 17 (UNICEF y Presidencia de Uruguay, 2010). El hecho que las intervenciones sean de calidad constituye un factor clave y su ausencia puede llevar incluso a resultados negativos (Barnett, 2009; Schady, 2015). Esping-Andersen (2015) advierte que los Estados de bienestar tal vez necesiten sistemas contables distintos a los usados actualmente, ya que estos no reflejan la inversi\u00f3n social de muchas de sus pol\u00edticas, con efectos que suelen ser indirectos o solo estimables m\u00e1s adelante. Sus estimaciones utilizando un sistema contable din\u00e1mico para analizar los costos y retornos de proveer servicios de cuidado y educaci\u00f3n para la primera infancia muestran que una madre que no interrumpe su trabajo al finalizar su licencia por maternidad puede terminar devolviendo, incluso con intereses, los costos v\u00eda impuestos [1].<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 2. Tasa de retorno de la inversi\u00f3n en capital humano<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-4605 aligncenter\" src=\"https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-3-300x179.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"179\" srcset=\"https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-3-300x179.jpg 300w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-3-128x76.jpg 128w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-3-180x108.jpg 180w, https:\/\/cerlalc.org\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/La-relevancia-de-las-pol\u00edticas-dirigidas-a-la-primera-infancia-3.jpg 725w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>La actual <strong>econom\u00eda del conocimiento<\/strong> requiere una formaci\u00f3n cada vez m\u00e1s alta, diversificada y de reaprendizajes constantes, para asegurar un buen empleo con un buen salario (Esping-Andersen, 2004). Alcanzar estos niveles de formaci\u00f3n supone contar con una determinada base cognitiva, por lo que existe un potencial riesgo de ampliaci\u00f3n de la brecha entre los ganadores y perdedores del orden capitalista postindustrial: cada vez es m\u00e1s probable que un desarrollo cognitivo bajo (tan afectado, como se vio, por los est\u00edmulos recibidos en los primeros a\u00f1os de vida) genere un c\u00edrculo vicioso de precariedad, bajos salarios y alto riesgo de desempleo (Esping-Andersen, 2004). Para romper con este ciclo, es necesario invertir en los primeros a\u00f1os de vida: las investigaciones muestran que los programas de formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n que se llevan adelante en la vida adulta tiene una baja efectividad entre aquellos que tuvieron un mal comienzo de vida (Heckman, 1999 en Esping-Andersen, 2004).<\/p>\n<p>As\u00ed, invertir en primera infancia se presenta como la mejor decisi\u00f3n que un pa\u00eds puede tomar, ya que permite alcanzar al mismo tiempo objetivos de equidad y de eficiencia (Heckman, 2006). Dicho lo anterior, es clave resaltar que este argumento introduce la raz\u00f3n utilitaria por sobre la de los derechos (Bustelo, 2005).<\/p>\n<p>[1] Su ejemplo utiliza otros supuestos cre\u00edbles, por ejemplo, que se trata de una madre de 30-35 a\u00f1os, que gana dos tercios del salario promedio y con dos hijos que asisten a jard\u00edn maternal por 2 a\u00f1os y jard\u00edn de infantes por 3 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo se basa en el libro El futuro es hoy, de Repetto, Diaz Langou, Aulicino, Achaval y Acu\u00f1a (Buenos Aires, 2016). 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